Un diario que se lee entre nosotras
Lo que nunca dijimos en voz alta
Primera página del diario de Yesica y Angelica
Querida tú:
Hola, gracias por estar aquí, por abrir esta página y quedarte un ratito con nosotras. Estamos dando vida a nuestro primer libro para colorear, una obra que no solo se compone de ilustraciones, sino también de experiencias que han marcado profundamente nuestro camino. Esta primera imagen no es solo arte, es un espejo: refleja cómo nos sentimos frente a un tema del que se habla muy poco, uno que suele suavizarse e incluso romantizarse.
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Antes de empezar
No venimos a culpar ni a señalar, tampoco buscamos lástima ni abrir debates sobre quién tuvo la culpa. Esta historia es nuestra y nadie más tiene derecho a definirla; solo nosotras sabemos lo que significó crecer en un entorno donde amar no siempre fue sinónimo de comprender, y donde hablar era casi un acto de rebeldía.
La duda antes de publicar
Antes de escribir esta entrada nos preguntamos si era correcto abrir esta parte de nosotras al mundo. La respuesta llegó clara: sí, porque lo vivido también forma parte de nuestro arte y de nuestra autenticidad. No venimos de uno de esos lugares privilegiados que suelen retratarse como ideales, y nuestra historia no fue pintada con tonos pastel, pero eso no la hace menos valiosa. Al contrario, esa diferencia es la que nos hace ser quienes somos hoy.
Dos niñas, dos maneras de callar
Fuimos dos niñas en un hogar donde guardar silencio se consideraba una virtud y cuestionar, una falta de respeto. Una de nosotras eligió la introspección, un silencio casi forzado, mientras la otra se refugiaba en la obediencia; no porque pensáramos igual, sino porque no había espacio para pensar en voz alta.
Nos criaron en una estructura donde la paz significaba ausencia de conflicto y no presencia de entendimiento. Con el tiempo aprendimos que callar para que todo parezca en orden no es lo mismo que estar bien.
Alejarnos también fue una forma de amar
Cuando nos fuimos de casa no lo hicimos por odio, sino por amor: amor hacia nosotras mismas, para no convertir el dolor en resentimiento. Tampoco quisimos odiar a quienes, a su manera, hicieron lo que pudieron con lo que sabían. Se puede comprender a alguien y, aun así, necesitar poner distancia para respirar.
Ese nudo en el pecho
Durante mucho tiempo sentimos una punzada al ver familias que parecían tenerlo todo: apoyo, ternura, respeto mutuo. Creíamos que eran celos, pero era otra cosa, una forma silenciosa de duelo. Extrañábamos algo que nunca tuvimos, y esa tristeza disfrazada de envidia escondía un anhelo profundo: pertenecer, sentirnos vistas y tener un lugar seguro.
Construir desde adentro
Con los años entendimos que podíamos dejar de mirar hacia afuera y empezar a construir desde adentro. No necesitamos una familia perfecta para ser felices, porque también podemos crear la nuestra, con amor elegido, con vínculos que nacen del respeto y con personas que nos abracen tal como somos, sin pedirnos que cambiemos.
Para ti, que te estás buscando
Quizá tienes trece, quince o diecisiete años y sientes que todo el mundo parece tener claro quién es, menos tú. Quizá te has descubierto fingiendo una sonrisa, diciendo «estoy bien» para no incomodar, o guardándote las palabras para no romper la aparente armonía.
Guardamos cinco mensajes en cartas para que las abras cuando quieras:
Un juego para tu diario
Cartas para ti
Elige las cartas en el orden que quieras, léelas con calma y respóndete la pregunta que traen adentro.
No hay una manera correcta de jugar. Solo ábrelas cuando te sientas lista.
Abriste las cinco cartas
Guarda la que más te haya llegado hoy en tu cuaderno, escríbela en un post-it o simplemente déjala resonar un rato. Puedes volver a barajar cuando quieras, otro día te va a hablar una carta distinta.
Si alguna vez te sentiste extraña en tu propia casa, si callaste por miedo, si aprendiste a fingir para no romper la calma, no estás sola. Somos muchas las que hemos caminado en silencio, pero también somos muchas las que decidimos romperlo.
Páginas para tu propio diario
Toma tu cuaderno favorito, unos lápices de colores y respira. Después juega esto y responde con calma, sin juzgarte:
Un juego para tu diario
¿Qué color llevas por dentro?
Son cinco preguntas y ninguna respuesta es correcta o incorrecta; elige la que se sienta más tuya hoy. Con cada respuesta te dejaremos un mensaje escrito solo para ti.
Es solo un juego para conocerte un poquito más. Si algo de lo que sientes pesa mucho, hablarlo con una persona de confianza siempre ayuda.
Tu color de hoy
Tu mezcla de colores
Todas llevamos un poquito de cada color; este es el tuyo de hoy.
Nuestra música para ti
Hay cosas que no caben en un diario, así que las convertimos en canciones.
Yo me elijo a mí misma es nuestro primer álbum: canciones originales, compuestas por nosotras y nacidas de emociones reales, para las chicas que están perdidas y que aún no se han elegido. Cada canción guarda un pedacito de lo que te contamos en esta página.
Ponte los audífonos, dale al play y, cuando termine la última canción, elígete a ti misma.
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Si te gustó conocernos por escrito, te invitamos a conocernos en video. En nuestro canal 2 Hermanas Y.A compartimos nuestra vida real: metas, tropiezos, sueños y todo lo que implica crecer juntas.
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Gracias por leernos
Este libro que estamos creando no es solo para colorear ilustraciones; es para llenar de vida lo que alguna vez estuvo en sombras, para sanar, para compartir y para crecer. Nosotras seguimos construyendo nuestro refugio, y si tú también estás en ese proceso, esperamos que este espacio te haga sentir menos sola y más comprendida.
Con cariño,
Yesica & Angelica
Hermanas soñadoras que se esfuerzan por transmitirte calma y esperanza.
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